Intensidad que me lleva al suspiro.
Deseos que me contagian,
y que no sé si robármelos
o si ya son míos.
Anhelos que me arrullan
y me encantan,
cual poeta enamorado de su musa.
Susurros provenientes de la lejanía
que silenciosamente
me cantan de caricias y besos.
Sueños de amor y ternura
que desembocan en mi pecho
y me provocan también.
Josué Alfonso