La Propuesta Inmigratoria de Bush: Solo Una Propuesta
Hubo grán alboroto cuando el Presidente George W. Bush anunció su propuesta inmigratoria para según solucionar el llamado
problema de personas indocumentadas en Estados Unidos. En un discurso preparado y anunciado por varias semanas, el Sr. Bush
declaró los puntos básicos para una reforma inmigratoria que le permitiría al país poner un alto a la ola de trabajadores
que se encuentran aquí ilegalmente, dándoles la oportunidad de poder trabajar legalmente en el país, y permitiendo
que otros quienes estén contemplando venir a EEUU lo puedan hacer pero bajo las leyes. De esta forma, agregó el mandatario,
también se elevaría el nivel de seguridad nacional al poder las autoridades tener conocimiento de cuantos y quienes son los
trabajadores extranjeros que se mezclan entre la ciudadanía.
Bush comenzó su discurso hablando de las importantes contribuciones que los trabajadores indocumentados hacen al país.
Incluyó que son muchos los sectores en el mercado doméstico que dan uso a la mano de obra indocumentada; que toman trabajos
que la ciudadanía no está dispuesta a tomar. Además, Bush comentó sobre los principios familiares y de trabajo que traen consigo
a la nación; principios y valores que son parte de lo que hace a este país la gran nación que es. También habló de la explotación
que esta gente sufre. Primero en manos de los llamados "coyotes", dejando esto gran pérdida en vidas humanas al tratar de
cruzar la frontera; y luego en manos de empleadores excrupulosos, quienes se aprovechan de la condición fuera de la ley de
estos trabajadores para muchas veces no pagarles lo justo o simplemente no pagarles por su trabajo. Bush dijo que era necesario
el darles la oportunidad para poder seguir contribuyendo al país sin necesidad de que caigan víctimas a abusos.
Pero luego Bush indicó que, tal oportunidad no podría equivaler a una "amnistía". Según él, no es justo que se les recompenze
a estos trabajadores por haber violado la ley; o sea, por encontrarse ilegalmente en EEUU. Dijo que el otorgar la ciudadanía
(o "citizenship") a los indocumentados sería una injusticia para aquellos han seguido el camino legal para tratar de alcanzar
una estancia inmigratoria bajo las leyes. El dar una amnistía a los que han violado las leyes, prosiguió, no solucionaría
el llamado problema de los indocumentados, pues esto haría que aún mas personas trataran de venir a EEUU ilegalmente con la
esperanza que tarde o temprano alcanzarian tal "recompenza": una amnistía.
Así, el presidente Bush delineó un programa en el cual se otorgaría la oportunidad de trabajar legalmente en el país. Esto
sería bajo la condición que se mostrara que, el trabajo a tomar, no remplazaría a un ciudadano norteamericano quien quisiera
desempeñar ese empleo. Según él, se desarrollaría una manera sencilla y rápida para que los empleadores interesados pudieran
mostrar la falta de mano de obra norteamericana. De esta forma, tanto empleadores como trabajadores extranjeros iban a poder
encontrarse el uno al otro sin necesidad de grandes esperas o largos trámites burocráticos. Bush agregó que se daría un periodo
de permiso para trabajar de tres años, al final de los cuales se podría renovar la autorización por una vez. Finalizó diciendo
que, para aquellos que quisieran seguir el camino a la ciudadanía, se les permitiría hacerlo.
Francamente, el señor Bush trató de complacer tanto a aquellos que abogan por los derechos del indocumentado como a aquellos
que quisieran deportar a toda la gente que se encuentra ilegalmente en el país. Se contradijo al decir que la justicia pide
que se acaben los abusos contra la gente que contribuye a la economía del país, para luego decir que esta gente no se merece
recibir recompenza por haber violado las leyes. Quiere ser un "conservador humano" ("humane conservative"), pero su humanidad
solo se mide por la necesidad política que implica las próximas elecciones presidenciales. Su discurso muestra una ignorancia
sobre las realidades prácticas de lo que su discurso denómino como el trabajador indocumentado. Olvidó que tal trabajador,
en la gran mayoría de los casos, tiene yá cinco, diez, quince o hasta veinte años viviendo en el país; que ya tienen familias,
hogares, negocios; que ya son parte de lo que somos como comunidades, ciudades y país. Olvidó Bush que los indocumentados
no solo son trabajadores, sino que hay esposas, novias, jóvenes, señoritas, ancianos y ancianas, adolecentes, niños y niñas
que están aquí en calidad de indocumentados, y que muchas veces no trabajan.
Y para ellos, no propuso nada. Los ignoró, pues la verdad es que él no pretende querer solucionar el llamado problema de
los trabajadores indocumentados. Bush solo quiere seguir siendo presidente por otros cuatro años. No dijo nada, por
ejemplo, de como se solucionaría el problema de un joven sin papeles que quisiera entrar a la universidad, pero no lo puede
hacer sin tener un seguro social válido. Por eso, no hay que hacer alboroto con esta propuesta de él. Pues solo soluciona,
o trata de solucionar, el dilema político de George W. Bush, al tratar de complacer el voto hispano, sin perder el voto conservador.