Curiosa verdad, el darse cuenta que uno es tan poco: ni tan solo un grano de arena en la locura del Universo.
Pero el Universo mismo nos ha hecho así de orgullosos: sujetos pretendiendo ser mas de lo que son: individuos, cuya presencia
ilumina el instante del ser, pero que al apagarse, solo es la realidad de una obscuridada que canta "olvido".
Viendo esto, doy primero, gracias al Dios de los Cielos, por la habilidad de respirar y poder cantar en
alegría a la luz de la mañana. Y luego, me vuelvo Salvaje, como una Madre Elefante o una hormiga Reina, para llenarle
al mundo entero con la melodía de mi Amor por la Vida...y una razón sencilla para poder de nuevo volver a respirar el
amanecer y el nuevo día, y sentir en mis pulmones, la Tierra misma, a quien solo le puedo llamar...Madre....
Josué Alfonso.